1. REVOLUCIÓN POLÍTICA

La cuestión esencial de una transformación social es la relativa a la del poder político. Ciertamente el carácter progresivo de un cambio tiene que ver con el programa que contienen las distintas políticas públicas en materia económica, social, fiscal, educativa, territorial, de género, etcétera. Pero lo que les da el sentido progresivo a todas estas políticas es la naturaleza del poder político que las impulsa. Y esta naturaleza la otorgan al menos dos condiciones: su autonomía con respecto a los poderes fácticos y su asentamiento en lo popular. La primera condición le da al poder político la posibilidad de convertirse en encarnación de un espíritu estatal que trasciende cualquier interés particular, por lo tanto, el fortalecimiento de lo público de dicho poder. 

La segunda condición le otorga a ese poder político una naturaleza profundamente democrática que lo acerca a la democracia directa y participativa y lo aleja del reduccionismo de una democracia representativa.

 

La Cuarta Transformación solamente podrá tener continuidad si tiene la posibilidad de profundizarse y una condición de dicha profundización es el mantenimiento de la autonomía del poder político con respecto a los grandes intereses particulares y una profundización de sus vínculos con los de abajo. Esto implica una articulación virtuosa entre el poder político expresado en las diversas instituciones del Estado y el poder social que se expresa en la participación popular. Es decir, una sinergia entre el poder constituido y el poder constituyente.

El pueblo ha sido protagonista en todas las transformaciones de nuestro país y en esta Cuarta Transformación no es la excepción. El triunfo de 2018 se debe a la gran participación producto de la esperanza que generó nuestro presidente López Obrador y a la movilización de la izquierda históricasituación que evitó el fraude electoral. Por eso es de suma importancia promover la participación política desde abajo, fortalecer las alianzas con la gran mayoría y hacer la unidad popular. Nuestro aliado es el pueblo, no las oligarquías. Ya contamos con las figuras de la Consulta Popular y la Revocación de Mandato, pero proponemos también convocar a un nuevo Congreso Constituyente, así como dotar de aún más herramientas participativas, espacios de acción y oportunidades políticas para que las personas se desenvuelvan como sujetos históricos, conscientes y movilizados. 

 

Debemos reconocer la importancia de los movimientos sociales como actores colectivos que impulsen la transformación y la democratización de la sociedad; haciendo nuestras sus demandas en este programa de gobierno y plataforma de lucha. Somos pueblo, caminemos de la mano y anclemos el ideario de la izquierda en esta Cuarta Transformación para cerrarle el paso a la derecha.

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La separación del poder político con respecto al poder económico como condición de autonomía que profundiza lo público y otorga a dicho poder político la posibilidad de visualizar los grandes problemas nacionales y sociales con espíritu estatal celoso del bien común y no como algo económico corporativo y sujeto a los intereses particulares. Es esencial concebir al poder político autónomo del económico y el poder político como algo fundamentado en el poder social


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Convocar a un nuevo Congreso Constituyente para garantizar el poder popular en la Carta Magna, así como reparar el daño de las reformas constitucionales neoliberales, antisociales y antiecológicas de las últimas décadas


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Conformar un nuevo poder popular al nivel constitucional compuesto por comités ciudadanos e independiente del poder ejecutivo, legislativo y judicial que tenga facultades plenas para ejercer acciones en defensa de los intereses del pueblo


4

Los gobiernos de la Cuarta Transformación deben reforzar lazos con y caminar junto con las organizaciones sociales: campesinas, obreras, sindicalistas, feministas, ambientalistas y todas las que se posicionen desde la izquierda; incluyendo al EZLN y la CNTE


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El poder local en el ámbito municipal debe fortalecerse y formar parte activa de ese poder desde abajo. En este ámbito debe reconocerse a aquellos municipios que tienen una población originaria mayoritaria y fortalecerse el régimen de usos y costumbres en aquellos lugares donde ya exista o propiciarse su fundación en los lugares donde existen condiciones para que exista


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Se debe fomentar el poder popular en la toma de decisiones gubernamentales a partir de la realización de asambleas, consultas y presupuestos participativos en que tienen un papel protagónico las organizaciones, colectivos, asociaciones vecinales y movimientos políticos. Que se escuche la voz del pueblo


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Debe revertirse la desarticulación sindical y de organizaciones campesinas que el neoliberalismo propició. Es necesario auspiciar, respetando escrupulosamente su independencia, el crecimiento sindical no solamente en el sector público sino también en el sector privado


8

El gobierno debe promover la formación y la concientización política abierta y horizontal del pueblo a través de talleres, charlas con la participación de líderes populares y comunitarios y debates, así como el fortalecimiento de medios de comunicación públicos, el fomento a la creación de nuevos medios independientes


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Democratización plena de los sindicatos y empoderamiento de las bases trabajadoras en la toma de decisiones sindicales y empresariales

1 Comment

  1. Enrique Lopez dice:

    Muy puntual y acertada la idea de reforzar la comunicación del pueblo con las fuerzas políticas de mando y empatar los objetivos de pueblo-nación.

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