INTRODUCCIÓN

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha significado un giro histórico para el país, un punto de inflexión frente a los sexenios neoliberales y un cauce de conciencia política en el que el pueblo deja de ser visto como un simple votante y asume un papel protagónico. Con la Cuarta Transformación estamos presenciando una ruptura profunda en el sistema político mexicano y la construcción de un régimen político verdaderamente democrático. Pero tenemos que ir más allá, para radicalizar este proyecto transformador desde su sentido más profundo. Los logros del sexenio actual son muy importantes, pero aún hay mucho por hacer.

En un sexenio no se pueden resolver todos los problemas del país o atender el cúmulo de demandas y necesidades que generaron décadas de desamparo y malos gobiernos. Es necesario darle continuidad a este proyecto de transformación y afianzar la alianza con el pueblo de México. Hay que reafirmar los cauces democráticos y progresistas, mantener la soberanía energética y alimentaria, ampliar los programas de becas y continuar con los apoyos universales a favor de los sectores más vulnerables, marginados y desprotegidos; apostándole a la profundización y radicalización de esta transformación.

 

Debemos impulsar agendas más profundas en contra de la violencia hacia las mujeres y promover una plataforma antineoliberal, antifascista, anticolonial y antipatriarcal, en búsqueda siempre de la justicia social, la igualdad, la dignidad, el respeto a la diversidad, a la diferencia y el reconocimiento de los derechos humanos. Abracemos y hagamos nuestro el vivir sabroso, el buen vivir y el vivir bien como proponen nuestras hermanas y hermanos latinoamericanos y demos paso al Humanismo Mexicano.

Desde la Convención Nacional Morenista proponemos darle continuidad al proyecto de la Cuarta Transformación con un programa revolucionario construido desde la izquierda, con las bases y el pueblo movilizado. Asumimos con responsabilidad y conciencia histórica la herencia de los movimientos revolucionarios de nuestro país. No sólo nos referimos a las grandes transformaciones políticas, sino también a aquellos movimientos sociales contestatarios y dignos como son las movilizaciones de los ferrocarrileros y los médicos a mediados del siglo XX, las luchas de Rubén Jaramillo, Genaro Vázquez, Lucio Cabañas, la juventud rebelde del 68, el movimiento del EZLN, el pueblo movilizado de Atenco, la fuerza combativa sindical del SME y la CNTE, la defensa del voto en 2006, la construcción del obradorismo, la dignidad de los jóvenes normalistas de Ayotzinapa y el movimiento feminista que ha sacudido a toda Latinoamérica.

 

La conciencia histórica, la herencia revolucionaria y el respeto a quienes lucharon y dieron su vida hacen inaceptable la posición pragmática, meramente electorera y superficial que ha impulsado Mario Delgado y que es reafirmada por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena. Dicha línea es incoherente con el ideario progresista, es un error histórico hacer alianzas con la derecha, los grupos ligados a la corrupción y los caciques o mafias políticas, debido a que se le envía el mensaje equivocado al pueblo de México de que todos los partidos serían iguales. Desde la dirigencia de Morena hay un claro distanciamiento con las bases, se dejó atrás el ideal del Partido- Movimiento para imponer un partido de cúpulas y corporaciones.

Nuestro objetivo es renovar de manera radical la forma de hacer política en el país, buscando que ésta sea para todas y todos, una política de abajo, que regrese la soberanía al pueblo, a las y los subalternos. Queremos una política de la dignidad. El Humanismo Mexicano debe implicar la lucha por la emancipación humana en contra del clasismo, el racismo, el machismo, el imperialismo y el colonialismo.

 

Por estos motivos, a continuación, sometemos a consulta de las bases morenistas y a la ciudadanía en general 21 ejes temáticos para dar seguimiento a la congruencia, los ideales y el cauce histórico transformador. Hay que regresar al ideal del Partido-Movimiento y ponerlo en marcha, caminar por donde camina el pueblo, sentir lo que siente el pueblo y luchar a favor del pueblo. Profundicemos la transformación, promovamos el diálogo, el debate, el pensamiento crítico, la inteligencia colectiva y construyamos un Proyecto de Gobierno para 2024-2030 que radicalice la transformación desde las bases.

1 Comment

  1. Joaquín Medina dice:

    Me parese exelente, estoy de acuerdo en la postura que aqui expone para profundizar la 4ta. Transformació!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *