2. Revolución económica, laboral y fiscal

El primer sexenio de la Cuarta Transformación ha dedicado sus esfuerzos al combate de la corrupción, dentro del esquema fiscal, heredado de los gobiernos neoliberales.Este primer paso ha sido necesario para poner fin al modelo de corrupción fiscal que benefició sistemáticamente a las grandes fortunas de este país en detrimento de los contribuyentes cautivos, la base trabajadora, que sentía la presión de una política regresiva mediante el aumento de impuestos al consumo. Por lo que es necesario ahora avanzar en la construcción de un nuevo modelo fiscal con un decisivo acento en la progresividad, una revolución económica en la que se eleven los impuestos a las utilidades y ganancias del capital, así como a la propiedad. Esto asegurará los recursos para elevar la inversión pública con el efecto multiplicador para la reconstrucción de las cadenas productivas en el mercado interno. Es momento de que las grandes fortunas retribuyan a la sociedad en el reconocimiento de que la riqueza es de todas y todos y se produce colectivamente. Para el sexenio 2024-2030 debe fijarse como meta rebasar el promedio de recaudación regional y asegurarse que la proporción entre los impuestos directos sean mayores que los indirectos para garantizar la justicia tributaria y promover una economía social. Adicionalmente, se debe fortalecer el salario de los trabajadores, implementar una robusta política industrial desde el Estado, aumentar el monto de las pensiones y generar una ruta para cancelar el pago de las deudas públicas y extranjeras adquiridas de manera ilegítima por los gobiernos corruptos y neoliberales.

 

  • Impuestos a las grandes herencias, a las ganancias de empresas monopólicas, y a las grandes fortunas.
  • Impuestos progresivos para las viviendas abandonadas y a los latifundios improductivos en tierras fértiles.
  • Suspender el pago de la deuda externa.
  • Las deudas del FOBAPROA, PIDIREGAS, Rescate Carretero y otras similares deberán legislarse para su condonación.
  • Que el Banco del Bienestar funcione plenamente como banco de primer piso dando servicios y créditos baratos a la población.
  • Continuar con los aumentos sistemáticos al Salario Mínimo.
  • Desarrollar una robusta política industrial como palanca para el desarrollo desde el Estado.
  • Reforma laboral contra las políticas neoliberales: Eliminar los salarios a asimilados y el uso abusivo de la contratación por honorarios que son otra forma de defraudación fiscal para el Estado y que dañan el ahorro del trabajador.
  • Avanzar en un sistema de pensiones y jubilaciones dignas.
  • Desaparecer el pago a las pensiones y jubilaciones en UMA (Unidad de Medida y Actualización) y hacerlas en Salario Mínimo.
  • Ajuste y reducción del ISR para trabajadores del campo, se propone que ese dinero se use para un fondo de ahorro entregado semestralmente y para que los mismos trabajadores creen cooperativas de desarrollo comunitario para bien social.
  • Basificación de forma urgente a los trabajadores que están bajo contratos en la Secretaría de Salud y en la Secretaría de Educación de todo el país.

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